viernes, 15 de mayo de 2020

Resumen: Uso de Cannabis medicinal (Cannabidiol) en Epilepsia por Complejo de Esclerosis Tuberosa (CET) en México.

Estudio observacional, descriptivo transversal.
Dr. Carlos G. Aguirre Velázquez.

Resumen

Se exploró a través de una encuesta estructurada online la experiencia de los padres y pacientes con el uso de Cannabis medicinal o Cannabidiol (CBD) en epilepsia secundaria a Complejo de Esclerosis Tuberosa(CET) en México. Se obtuvieron 105 entradas a la encuesta, se reportan 58 casos que llenan los criterios de inclusión. Cuarenta y siete (47) niños y adolescentes de 5 meses a 18 años de edad y once (11) adultos de mayores de 18 años. La distribución por sexo es de 52% masculino y 48% femenino. Presentan algún síndrome epiléptico 70.6%: Síndrome de Lennox-Gastaut (SLG) 20,

Síndrome de West (SW) 20 y 6 Epilepsia Mioclónico-Astática (EMA). Con diagnóstico de Epilepsia

Refractaria (ER) en 22 (38%). El 78% reciben polifarmacia con más de 2 anticonvulsivos. Reciben tratamiento con Cannabis medicinal 10 casos (17.2%). Se reporta con CBD disminución de las crisis en 7 (70%) casos; de forma moderada a importante en 6 (60%), discreta 1, sin cambios 1 y ningún caso libre de crisis o con aumento de las crisis. No se reportaron eventos adversos graves, en 4 casos (40%) fueron leves con aumento del apetito y alteraciones del sueño. Los padres reportan mejoría en los parámetros de calidad de vida; estado emocional, cognición, sueño y alimentación.

Palabras clave: Epilepsia, Esclerosis tuberosa, Cannabis medicinal, Cannabidiol.

Introducción

El Complejo de Esclerosis Tuberosa (CET) es un síndrome neurocutáneo autosómico dominante de expresión variable con afectación multisistémica; donde la piel, el cerebro, ojos, riñones y corazón son comúnmente afectado por hamartomatósis, malformaciones o lesiones tumorales. La incidencia es de 1:9400 a 10,000 nacimientos. Hay mutaciones en los genes TSC1 Cr9 y TSC2 Cr16 que sintetizan las proteínas hamartina y tuberina que actúan como supresores de tumorales en el sistema de Rapamicina mTOR. Las crisis convulsivas son el síntoma neurológico más común del CET en el 85%, las crisis son refractarias a los anticonvulsivos en un 63% (Morton, 2008). El tipo generalizado es el más frecuente con espasmos infantiles en el 68% de casos en la infancia. También puede presentarse crisis tónicas, atónicas y ausencias atípicas, especialmente en pacientes con patrón de complejos paroxísticos lentos de punta-onda lenta ≤2.5 Hz en el EEG lo que constituye el Síndrome de Lennox-Gastaut (SLG) (Pellock, Dodson, & Bourgeois, 2008). Las crisis tónico-clónicas generalizadas remplazan a las anteriores crisis al avanzar la edad y suele haber gran variabilidad en el patrón convulsivo (Franz, 1998).

Se han propuesto varios mecanismos por los cuales el CBD puede tener efectos anticonvulsivos (Wetly, Luebke y Gidal, 2014). La capacidad del CBD para bloquear la vía mTOR y las propiedades antioxidantes y anti-inflamatorias resultan de gran interés como un nuevo tratamiento potencial para CET y la epilepsia refractaria (Chesher and Jackson, 1974). En México desde hace varios años hay un movimiento de padres y pacientes con epilepsia que solicitan estos tratamientos y muchos ya utilizan algunos de estos productos de CBD.

Hussain, Zhou y Jacobson (2015) en una encuesta a 117 padres de niños con epilepsia refractaria por SLG y Espasmos Infantiles reportan mejoría en un tiempo promedio de tratamiento de 6,8 meses, con una dosis promedio de 4,3mg/kg/día de CBD. Devinsky, Marsh y Friedman (2016) publican el resultado del primer ensayo clínico abierto prospectivo y multicéntrico con el uso de un producto farmacéutico (Epidiolex®) a base de un cannabinoide – 99% Cannabidiol (CBD) en 162 niños con epilepsia refractaria, en este estudio se reportó una reducción media de las crisis motoras de 36.5% y un adecuado perfil de seguridad. Hess, Moody y Geffrey (2016) en un protocolo de acceso ampliado utilizaron CBD como tratamiento adjunto en pacientes con epilepsia resistente a fármacos y secundaria a CET. La tasa de respuesta fue del 50% a los 3 meses de tratamiento y una reducción media del 48,8% en la frecuencia de las crisis convulsivas. No hay estudios controlados publicados en nuestro país acerca de la efectividad y seguridad del uso de la Cannabis medicinal (CBD) en epilepsia o CET.

Recientemente (Aguirre-Velázquez, 2017) publica el primer estudio observacional sobre el uso del cannabis medicinal en México en 43 casos de epilepsia refractaria pediátrica. Los padres reportaron mejoría en el 81% en la frecuencia, intensidad y duración de las crisis y en parámetros de la calidad de vida. En este estudio hay 3 casos de Complejo de Esclerosis Tuberosa y epilepsia refractaria que utilizaban alguna forma de Cannabis medicinal. El propósito de este trabajo es describir la experiencia de padres y pacientes con el uso del CBD en la epilepsia secundaria a CET en nuestro país.

Metodología

Se realizó una encuesta online que exploró la experiencia de los padres y pacientes con el uso de cannabidiol (Cannabis medicinal) en niños y adultos con epilepsia secundaria a Complejo de Esclerosis Tuberosa (CET) en México. Se utilizó un software comercial en línea SurveyMonkey® (www.surveymonkey.com), adquiriendo una licencia con opciones para elaborar preguntas sin límite de diversos tipos; abiertas, cerradas, opción múltiple y con filtros en un paquete de invitaciones por email y/o links para redes sociales o páginas web. El sistema capta las respuestas individuales y elabora automáticamente un reporte con estadísticas básicas. La información se almacena bajo normas de seguridad en SuperNAP e InterNAP ®.

La encuesta se diseñó con 35 preguntas y 1 opinión abierta en 3 secciones. Se incluyó al inicio una cláusula de consentimiento informado y confidencialidad para los datos personales solicitando la aceptación. Las secciones fueron: 1) Datos personales. 2) Información de esclerosis tuberosa. 3) Información sobre epilepsia y su tratamiento.

La encuesta se distribuyó durante 30 días, Abril 14 a Mayo 14 del 2017, a padres de niños y pacientes en 4 grupos de Facebook- 1) Asociación POR GRACE A.C., dedicada a compartir información sobre el uso de cannabis medicinal para tratar las convulsiones de sus hijos. 2) Asociación Mexicana de Esclerosis Tuberosa A.C., grupo de padres y pacientes de CET. 3) Bienvenido a Holanda, grupo de padres para difusión de cannabis medicinal en epilepsia. 4) NPI Neurología y Psicología Integral, página de grupo médico privado. Los criterios de la invitación fueron: 1) Diagnóstico de complejo de esclerosis tuberosa y epilepsia en tratamiento. La participación fue voluntaria y por autoselección. Los criterios de inclusión fueron: Niños, adolescentes o adultos de ambos sexos con diagnóstico confirmado de CET por criterios clínicos y/o estudios de laboratorio, imagen, genéticos o biopsia de lesiones. Residencia en México. Los criterios de exclusión fueron; casos sin diagnóstico de CET y/o sin crisis convulsivas y encuestas incompletas. No se incluyeron casos de residentes en otros países fuera de México.

Se obtuvo un reporte automatizado de toda la información de 104 encuestas quedando 58 encuestas para su análisis. Se utilizó paquete de Excel® 2013 para obtener datos estadísticos con medidas de tendencia central, datos absolutos y porcentuales para generar tablas y gráficas.

Resultados

Se analizaron 58 encuestas, las edades del grupo variaron en un rango de 2.4 a 29 años, con una media de 9.9 años y D.E. de 7.1 años. Hubo un discreto predominio de del sexo masculino (52%) en este grupo, el 10.3% tuvieron antecedentes heredofamiliares para CET. El diagnóstico de CET se realizó con mayor frecuencia en la etapa de lactantes (0 a 2 años) en el 58.6% por diferentes métodos, diversos especialistas y centros de atención; 75.8% tuvieron estudios de imagen y EEG, sólo por criterios de historia clínica 10.3%. La confirmación genética por TSC1 y TSC2 en 6 casos (10.3%) y 2 (3.4%) por biopsia de lesiones.

El inicio de la epilepsia predominó en el rango de recién nacido hasta los 2 años (70%), se estableció el diagnóstico de algún síndrome epiléptico en 36 casos (72.7%) y algunos casos reportaron varios síndromes epilépticos en su evolución. Se declararon con epilepsia refractaria el 38% de casos.

Las crisis convulsivas predominantes fueron las generalizadas en un 63.6% de tipo; mioclónicas, atónicas, tónicas y tónico-clónicas, seguidas por las ausencias atípicas y espasmos infantiles. Las crisis focales se reportaron en 20.7%, casos con crisis mixtas 15.5%. Recibieron polifarmacia de 3 hasta 8 anticonvulsivos 34 (68%) y más de 10 anticonvulsivos 4 (8%).

Los casos con tratamiento de Cannabis medicinal (Cannabidiol) fueron 10, el producto más utilizado fue el RSHO-X en 6 casos, 2 producto artesanal, 1 Gummy CBD y 1 Nanko.

Los resultados indican una disminución de las convulsiones en el 60% de los casos en forma importante (80-100%). No se reportaron casos libres de crisis ni de agravación con CBD. Las dosis de CBD variaron de 0.7 a 19 mg/Kg/día ( =4.1 mg/Kg/día), en los productos artesanales no es posible obtener una posología. Se presentaron efectos adversos leves.

Los padres reportan cambios en los parámetros de calidad de vida con el tratamiento de Cannabis medicinal (CBD).

Conclusiones

La experiencia de los padres y pacientes con el uso del Cannabis medicinal (CBD) es positiva por tener una mejoría en la frecuencia, intensidad y duración de las crisis convulsivas secundarias a CET. Así mismo reportan una mejoría en parámetros generales de calidad de vida. Este recurso terapéutico ya está disponible en nuestro país y con un costo moderado en relación a otros tratamientos. Se requieren estudios controlados con mayor solidez estadística que apoyen el uso del Cannabidiol (Cannabis medicinal) en la epilepsia secundaria a CET.

Si desea consultar el estudio completo en su versión en inglés, pueden hacerlo en el siguiente enlace:
http://www.journalrepository.org/media/journals/JAMMR_64/2017/Oct/Velazquez23122017JAMMR36585.pdf

domingo, 10 de mayo de 2020

Cannabis shows promise blocking coronavirus infection: Alberta researcher

Author of the article: Bill Kaufmann


University of Lethbridge researcher Igor Kovalchuk is leading a study on medical cannabis as a potential therapy for COVID-19. SUMMITED PHOTO

Cannabis extracts are showing potential in making people more resistant to the novel coronavirus, says an Alberta researcher leading a study.

After sifting through 400 cannabis strains, researchers at the University of Lethbridge are concentrating on about a dozen that show promising results in ensuring less fertile ground for the potentially lethal virus to take root, said biological scientist Dr. Igor Kovalchuk.

“A number of them have reduced the number of these (virus) receptors by 73 per cent, the chance of it getting in is much lower,” said Kovalchuk.

“If they can reduce the number of receptors, there’s much less chance of getting infected.”

Employing cannabis sativa strains over the past three months, the researcher said the effective balance between cannabis components THC and CBD — the latter more typically associated with medical use — is still unclear in blocking the novel coronavirus.

“It will take a long time to find what the active ingredient is — there may be many,” said Kovalchuk, whose Pathway RX is owned partly by Olds-based licensed cannabis producer Sundial Growers and partnered with Alberta cannabis researcher Swysh.

But it’s generally the anti-inflammatory properties of high-CBD content that have shown most promise, he added.

“We focus more on the higher CBD because people can take higher doses and not be impaired,” said Kovalchuk.

The study under Health Canada licence using artificial human 3-D tissue models has been seeking ways to hinder the highly contagious novel coronavirus from finding a host in the lungs, intestines, and oral cavity.

If successful, the work could find practical medical use in the form of mouth wash, gargle, inhalants or gel caps, said Kovalchuk.

“It would be cheaper for people and have a lot less side-effects,” he said.

But the absence of clinical trials remains a barrier, and funding from an increasingly cash-strapped cannabis industry isn’t there to fuel that, said Kovalchuk.

“We have clinicians who are willing to work with us but for a lot of companies in the cannabis business, it’s significant cash that they can’t afford,” he said.

The scientist emphasized the findings wouldn’t lead to a vaccine — something “less specific and precise” but nonetheless another possible weapon against COVID-19.

“The extracts of our most successful and novel high CBD C sativa lines, pending further investigation, may become a useful and safe addition to the treatment of COVID-19 as an adjunct therapy,” said Kovalchuk.

“Given the current dire and rapidly evolving epidemiological situation, every possible therapeutic opportunity and avenue must be considered.”

Israeli researchers have begun clinical trials of CBD as a treatment to repair cells damaged by COVID-19 by using its anti-inflammatory abilities.

It’s thought CBD could enhance the traditional effect of steroids in such treatment of patients in life-threatening condition and also bolster the immune system.

It’s the kind of research and his own that deserves government support in Canada, whose federal government has pledged $1.1 billion in funding for COVID-19 research said the U of L scientist.

“Our work could have a huge influence — there aren’t many drugs that have the potential of reducing infection by 70 to 80 per cent,” he said.
BKaufmann@postmedia.com
Twitter: @BillKaufmannjrn

miércoles, 6 de mayo de 2020

Abejas y cannabis, una relación mas que interesante


La naturaleza es sabia y un ejemplo claro es la relación existente entre las abejas, el cáñamo y la cannabis. Aunque pareciese una relación “reciente” la realidad es que este intercambio natural a existido desde el inicio de los tiempos, y es hasta ahora que los investigadores comienzan a enfocar su mirada en dichos elementos de la naturaleza en conjunto.

A través de diversas investigaciones científicas como la de Colton O’Brien, Nicolas Trainer, o Sarah Brittany Somerset se ha estudiado cómo las abejas pueden interactuar de diversas maneras tanto con el cáñamo, como con la cannabis de diversas maneras como a continuación explicaremos.

En el caso del primero EL CÁÑAMO Y LAS ABEJAS.

Un investigador en Colorado descubrió en el año 2018 que las abejas visitan campos de cáñamo aparentemente utilizando las plantas como fuente de polen durante los últimos meses del verano.

En un documento presentado en noviembre del 2018 en una conferencia de entomología en Vancouver, Columbia Británica, Colton O’Brien, un estudiante de la Universidad Estatal de Colorado, informó que representantes de 23 especies de abejas o habían sido atrapados en trampas en los campos de cáñamo durante una semana durante un experimento del mes de agosto.

Para descubrir por qué, O’Brien realizo el estudio en dos granjas experimentales de cáñamo en el norte de Colorado, donde la planta florece entre finales de julio y principios de septiembre. La floración cae durante un tiempo en que otros cultivos han completado sus períodos de floración, lo que genera una falta de fuentes nutricionales para polinizadores como las abejas.

Esto puede hacer que las abejas se estresen cuando intentan encontrar fuentes de polen ya que lo necesitan para alimentar a sus crías.

Es ahí donde entra el cáñamo. Si bien estas plantas no producen néctar, sí generan una gran cantidad de polen. “Por lo tanto, el cáñamo se convierte en una valiosa fuente de polen para las abejas que se alimentan, lo que le da el potencial de tener un fuerte valor ecológico”, señala el informe.

O’Brien y su equipo recomendaron implementar mejores políticas de control de plagas para el cáñamo, dada su importancia potencial para mantener la salud de las abejas, un área de preocupación entre miles de investigadores de todo el mundo.

Pero cuando se trata de abejas que ayudan con el cannabis, las cosas se ponen más raras que eso.

Segundo, CANNABIS Y ABEJAS.

En 2016 un apicultor francés entrenó abejas para hacer miel con la resina de la planta de cannabis, según Science Explorer. Nicolas Trainer, un defensor de la marihuana que ha usado la variante medicinal para lidiar con la hiperactividad desde que era un niño, se interesó en combinar los beneficios para la salud de la miel con los del cannabis.

Con el tiempo, entrenó a algunas de sus abejas para recolectar resina del cannabis y usarla en su colmena. Finalmente, las abejas usaron la resina e hicieron lo que él llama “cannahoney”. Él cree que el cannahoney podría ser mejor que otros productos de marihuana. “Todo lo que pasa a través del cuerpo de una abeja ha mejorado”, dijo a Science Explorer.

Esa es la misma postura que está tomando PhytoPharma, una compañía israelí que ha desarrollado lo que llama “cannabeez”. Según un artículo reciente de Sarah Brittany Somerset en Forbes, las abejas reciben una cantidad baja de cannabidiols y luego producen miel que contiene CDB infundida.

Según la empresa, el producto ofrece alivio para el dolor, ayuda a dormir y alivia el estrés y la ansiedad sin los “efectos intoxicantes o interferencias químicas”.

CONCLUSIÓN: sin duda, una vez más queda claro lo fascinante que puede resultar la naturaleza en conjunto, donde ningún elemento resulta insignificante y por el contrario forma parte de un todo en conjunto. En el caso de las abejas, animales maravillosos, cuyo papel en el medio ambiente es fundamental, su labor de polinización es insustituible. Sin polinizadores un tercio de nuestra alimentación desaparecería, y lo que es aún más grave, también lo haría parte del forraje que alimenta a los ganados que comemos.

FUENTE: https://www.entrepreneur.com/article/324936
https://www.adalmo.es/noticias/sin-abejas-no-habria-vida/

martes, 28 de abril de 2020

¿Qué es el cannabidiol (CBD)?

El CBD es un componente no psicoactivo de la marihuana. Ganó popularidad mucho más tarde que el THC psicoactivo, pero se había aislado más de 20 años antes. Actualmente, el CBD se está estudiando e investigando a fondo por sus aplicaciones medicinales en el tratamiento de numerosas dolencias. Actualmente, el CBD supera al THC como el cannabinoide más conocido.

El cannabidiol (CBD) es uno de los fitocannabinoides más conocidos y más estudiados. Al actuar como mediador de los efectos del THC, se considera que no es de naturaleza psicoactiva. Sin embargo, la investigación indica que tiene un efecto sedante. Esto se puede explicar en parte por qué las cepas de marihuana con alto contenido de CBD son conocidas por su efecto relajante y tranquilo, más que por su efecto de «subida» (euforia y energía).

Si sigues los últimos avances en suplementos dietéticos para la salud y el bienestar, es posible que ya hayas oído hablar de los productos de CBD, aunque nunca hayas visto una planta de marihuana. Cada vez hay más evidencias científicas de que añadir suplementos nutricionales de CBD a la dieta puede aliviar potencialmente y proteger contra distintas afecciones.

Propiedades químicas de la molécula del cannabidiol

El CBD tiene la misma fórmula química y masa molar que el THC (C21H30O2, 314,46 g / mol), aunque la estructura molecular difiere ligeramente. Al igual que el THC y la mayoría de los otros lípidos, el CBD es hidrofóbico y lipofílico, lo que significa que no se disuelve o emulsiona fácilmente en agua, sino que se disuelve en grasa (al igual que la mayoría de los solventes orgánicos, como el butano y el alcohol).

En condiciones ácidas, el CBD entra en ciclo (forma un nuevo anillo de carbono) para convertirse en THC. En condiciones alcalinas (cuando hay agua presente), el CBD se oxida para convertirse en cannabidiol-hidroxiquinona, que todavía está poco estudiado, pero puede ejercer un efecto inhibitorio sobre las enzimas hepáticas (hígado) que son vitales en el metabolismo de los fármacos ingeridos.


Las moléculas de THC y CBD, mostrando su extrema semejanza




El cannabidiol en el sistema endocannabinoide

Aunque se considera que no tiene afinidad por los receptores cannabinoides, se ha demostrado que el CBD, en al menos un estudio, actúa como un agonista inverso del receptor CB2. Un agonista inverso es un ligando de receptor que induce una respuesta opuesta a un agonista. Si el THC aumenta el nivel de actividad del receptor por encima del nivel intrínseco detectado en ausencia de cualquier ligando, el CBD reduce el nivel por debajo de esta línea de base. Por otro lado, un antagonista se une a un receptor y permanece inactivo, bloqueando las acciones de los agonistas cercanos.

El nuevo receptor especulativo de cannabinoides, GPR55, puede verse influido por la acción del CBD. Se ha demostrado que este receptor responde tanto al CBD como al THC, así como a los endocannabinoides 2-AG, anandamida y éter noladín (también conocido como éter 2-AG). Incluso se ha categorizado como el receptor CB3 en sí.

También se cree que, si bien el CBD tiene poca afinidad directa por los receptores cannabinoides, puede tener varios efectos indirectos. Por ejemplo, el CBD inhibe la degradación de la anandamida endocannabinoide, al inhibir la enzima responsable de descomponerlo. Esto aumenta los niveles endógenos y la bioactividad de la anandamida. El CBD también puede actuar sobre los receptores que no forman parte del sistema endocannabinoide pero que funcionan conjuntamente.


El efecto del CBD en los receptores no endocannabinoides
El CBD es un agonista completo pero débil del receptor de potencial transitorio V1 (TRPV1), que desempeña un papel importante en la respuesta al calor y los estímulos nocivos. El TRPV1 es un nociceptor: cuando se produce una excitación suficiente del receptor, se envían señales al cerebro, lo que desencadena un conjunto de respuestas automáticas que incluyen la sensación de dolor.

Varios cannabinoides, incluidos los endocannabinoides anandamida y la N-araquidonoil dopamina (un agonista del receptor CB1) afectan el receptor TRPV1. Por el contrario, varios vanilloides afectan a los receptores cannabinoides, incluidos el olvanil y la pseudocapsaicina, pero no la capsaicina en sí. La estrecha similitud química entre muchos vanilloides y cannabinoides ha llevado a los investigadores a concluir que existe un gran potencial terapéutico en la investigación de los cannabimiméticos vanilloides (sustancias que imitan a los cannabinoides).

También se ha demostrado que el CBD actúa como un agonista del receptor 5-HT1A. Este receptor regula la expresión de serotonina (5-HT) en el sistema nervioso central y puede explicar muchas de las propiedades del CBD para aliviar la ansiedad y la depresión. Además, los efectos moduladores del CBD sobre los receptores de opioides Mu y Delta, que están involucrados en la respuesta analgésica y eufórica, pueden aumentar el efecto general experimentado por el consumidor de marihuana.

Cannabidiol y su posible aplicación medicinal

Se ha descrito que el CBD tiene una importancia médica aún mayor que el THC. No es psicoactivo y, por lo tanto, se puede usar de forma segura sin temor a la intoxicación. Más allá de esto, tiene numerosas propiedades beneficiosas conocidas, y sin duda muchas que aún están por descubrir.

El CBD tiene un efecto analgésico, antidepresivo y ansiolítico (ansiolítico), y también se está explorando por sus propiedades neuroprotectoras. La neuroprotección, en la que las estructuras del cerebro y el sistema nervioso central están protegidas contra el daño (incluido el daño adicional, en el caso de enfermedades degenerativas como el Parkinson), es un área de creciente estudio médico de gran importancia.

Quizás lo más interesante es que se ha demostrado que el CBD tiene un efecto inhibitorio sobre la proliferación de células cancerosas. Se cree que el efecto del CBD sobre los receptores CB2 y TRPV1 puede tener su función aquí, a través de la inducción del estrés oxidativo. Las funciones biológicas sistémicas producen especies de oxígeno reactivo (ROS) como peróxidos, iones de oxígeno y radicales libres, que generalmente deben desintoxicarse para mitigar el daño a las células.



La aplicación medicinal más estudiada del cannabidiol es en el tratamiento de la epilepsia. El caso de Charlotte Figi, cuyos padres usaron con éxito cannabis medicinal para reducir las convulsiones que sufría debido al Síndrome de Dravet, condujo al desarrollo de la cepa de cannabis Charlotte’s Web.



A medida que se trató a más niños con esta variedad baja en THC y alta en CBD, los científicos comenzaron a investigar los efectos correctores que el CBD podría tener sobre la incidencia y el cese de las convulsiones. La capacidad del CBD para tratar la epilepsia se ha investigado en múltiples ensayos de terapia adyuvante controlados con placebo de alta calidad. Es una de las únicas aplicaciones medicinales del CBD que tiene pruebas contundentes de su validez medicinal. La investigación de todas las demás continúa a buen ritmo.

lunes, 27 de abril de 2020

¿CBD para combatir la malaria?



La malaria es una enfermedad infecciosa causada por mosquitos Anopheles. La picadura del insecto introduce el parásito (Plasmodium) en la sangre de una persona. Combatir la malaria es complicado. Existen cinco especies de Plasmodium que pueden causar esta enfermedad, pero Plasmodium vivax y Plasmodium falciparum son las más peligrosas. Esta enfermedad está presente principalmente en el África subsahariana, América Latina o el sudeste asiático.

Entre 10 y 15 días después de la infección, aparecen diversos síntomas: fiebre, dolor de cabeza, vómitos y resfrío. Si no se trata dentro de las 24 horas, la malaria puede agravarse y provocar la muerte. En los niños, con frecuencia se desarrolla una anemia grave, dificultad respiratoria en relación con la acidosis metabólica o malaria cerebral. En adultos, la insuficiencia multiorgánica, la inmunidad y las infecciones asintomáticas son síntomas frecuentes en personas con malaria.

En 2017, se estimaron 219 millones de casos de malaria en todo el mundo.

¿Pueden los cannabinoides ayudar a tratar y combatir la malaria?

La planta de marihuana produce varios compuestos, incluyendo los principales cannabinoides: Tetrahidrocannabinol (THC) y Cannabidiol (CBD). En los últimos diez años, los cannabinoides han surgido como moduladores del sistema nervioso central y del sistema inmunológico, actuando a través del sistema endocannabinoide.

En este escenario neuroprotector y junto con los medicamentos antipalúdicos, el cannabis medicinal sería una estrategia interesante para combatir la malaria y mejorar el resultado neurológico en los seres humanos. Además, el potencial del cannabis para reducir la manifestación patógena de la enfermedad de la malaria tiene especial interés para la comunidad científica.
Evidencia reciente y efectividad

La neuromalaria o malaria cerebral es la forma más común de complicación de la infección por Plasmodium. Puede conducir a déficits neurológicos y de comportamiento irreversibles, siendo responsable de más del 80% de los casos letales.

Un estudio de 2015 examinó la malaria cerebral en un modelo animal y el efecto del cannabiniol sobre su función cognitiva. En este trabajo, los ratones hembra se infectaron y se trataron con CBD durante 7 días, y en el quinto día posterior a la infección (en el momento más alto de la enfermedad), los roedores recibieron un tratamiento antimalárico convencional. Los roedores fueron sometidos a pruebas de memoria y comportamientos similares a la ansiedad, en el pico o después de la eliminación completa de la enfermedad. Se midieron los factores inflamatorios cerebrales (TNF-alfa / IL-6) y las proteínas de crecimiento nervioso (factor neurotrófico derivado del cerebro, BDNF).

Los resultados mostraron que los roedores tratados solo con medicamentos antipalúdicos, tenían déficits de memoria y exhibían un aumento de los comportamientos similares a la ansiedad, mientras que los ratones tratados con CBD no lo tenían. Además, los ratones tratados con CBD tenían un efecto neuroprotector, que implicaba una regulación de las citoquinas cerebrales y un aumento de los niveles de BDNF, que podrían ser útiles para prevenir los síntomas neurológicos. Sin embargo, se necesitan más estudios para determinar el mecanismo involucrado [1].

En Nigeria, se afirma que la ingesta de marihuana de hojas secas, semillas y ramitas protege contra la malaria.

En 2018, un artículo evaluó los efectos del consumo de cannabis en un huésped infectado con malaria. Treinta ratones fueron inoculados con Plasmodium. La formulación de la dieta de cannabis se preparó con base en la dieta estándar de ratones y en porcentajes ponderados de cannabis seco. La formulación de la dieta de cannabis fue del 40%, 20%, 10% y 1%.

Los animales fueron separados por grupos, que comprendían un grupo con solo tratamiento antipalúdico convencional y diferentes grupos de animales alimentados con formulación de dieta de cannabis (40%, 20%, 10% y 1%). Los animales fueron alimentados, tanto o como sea necesario durante 14 días. Se evaluó la presencia del parásito en sangre y las tasas de supervivencia. Los resultados mostraron una supresión significativa de los parásitos en el día 4 en el grupo de animales alimentados con un 40% de formulación de dieta sativa, así como en los animales tratados con el fármaco antimalárico.

Además, la ingestión de C. sativa, en la dosis correcta, aumenta la supervivencia de los animales infectados, aunque no fue tan eficaz como el fármaco antiparasitario. En conclusión, C. Sativa mostró una protección leve contra la actividad del parásito de la malaria in vivo, no es curativo, pero puede mediar un efecto de tolerancia a la enfermedad durante la infección de la malaria. Sin embargo, se necesita más investigación para identificar qué componentes del cannabis pueden haber mediado los beneficios descritos en este estudio[2].

Estos estudios han demostrado las múltiples propiedades de los cannabinoides como terapia antipalúdica alternativa; en cualquier caso, deberán realizarse nuevos estudios científicos para descubrir más potencial del cannabis medicinal para combatir la malaria.

[1] Campos, A. C., Brant, F., Miranda, A. S., Machado, F. S., & Teixeira, A. L. (2015). Cannabidiol increases survival and promotes rescue of cognitive function in a murine model of cerebral malaria. Neuroscience, 289, 166–180.doi:10.1016/j.neuroscience.2014.12.051

[2] Akinola, O. et alt. (2018). Oral Ingestion of Cannabis sativa: Risks, Benefits, and Effects on Malaria-Infected Hosts. Cannabis and Cannabinoid Research, 3(1), 219–227. doi:10.1089/can.2018.0043

viernes, 24 de abril de 2020

Cannabis y glaucoma: ¿qué dicen los investigadores?


Diversos estudios demuestran la capacidad del cannabis para mejorar los síntomas del glaucoma, pero todavía hay dudas sobre su eficacia y consistencia en poblaciones de pacientes. Sin embargo, es uno de los motivos más frecuentes para el uso de cannabis medicinal. Analizamos la investigación y las limitaciones del cannabis como medicamento para el glaucoma.

El glaucoma es la segunda causa principal de ceguera irreversible a nivel mundial. Se sabe desde los años 70 que el cannabis puede constituir un tratamiento eficaz, pero las preocupaciones acerca de los efectos colaterales han hecho que la comunidad médica se muestre reacia a respaldarlo. Además, la dosis necesaria para lograr un efecto terapéutico notable puede hacer que el tratamiento con cannabis sea inasequible e ineficiente. Vamos a explorar el cannabis como tratamiento para el glaucoma y compararlo con el tratamiento farmacéutico convencional.

¿Qué es el glaucoma?

El glaucoma afecta a más de 70 millones de personas en todo el mundo, de las que un 10 % están completamente ciegas. Este estado patológico pernicioso puede permanecer asintomático hasta que se encuentre muy avanzado, por lo que es probable que los 70 millones de pacientes representen la punta de un iceberg de glaucoma no diagnosticado. Este estado patológico se encuentra más frecuentemente en personas mayores, en pacientes con un historial familiar de glaucoma, y en personas de origen africano.

El glaucoma suele estar asociado a la hipertensión ocular, o presión intraocular (PIO). Esta presión puede ocasionar tensión y sobrecarga sobre los componentes del ojo, ocasionando la muerte de las células ganglionares retinales, responsables de transmitir información desde la retina hacia el cerebro. Los pacientes experimentan una pérdida de visión irreversible tan pronto se corta este vínculo entre el ojo y el cerebro.
Dos tipos de glaucoma: de ángulo abierto y de ángulo cerrado

Existen dos categorías de glaucoma: de ángulo abierto y de ángulo cerrado. El glaucoma de ángulo abierto representa como mínimo el 90 % de todos los casos de glaucoma, pero el glaucoma de ángulo cerrado es más grave y es más probable que conduzca a una pérdida total de visión.

Tanto el glaucoma de ángulo abierto como el de ángulo cerrado se asocian a la hipertensión en la parte frontal del ojo que contiene la córnea, el iris y la lente. Es normal que el ojo se encuentre bajo presión; es el modo en que el ojo conserva su forma aproximadamente esférica y mantiene tensas sus paredes.



La presión es ocasionada por un líquido que se encuentra en el interior del ojo llamado humor acuoso, que se asemeja al plasma sanguíneo pero que contiene una menor cantidad de proteínas. En un ojo sano, este líquido fluye desde los bordes del ojo hacia el espacio situado entre el iris y la lente. El líquido pasa a través de la pupila hacia un espacio situado entre el iris y la córnea, antes de drenar en el borde del ojo a través de una estructura conocida como la malla trabecular.

En el glaucoma de ángulo abierto, el iris está situado correctamente, pero la malla trabecular no drena bien. En el glaucoma de ángulo cerrado, el iris está presionado hacia la córnea, ocasionando un bloqueo y evitando que la malla trabecular pueda drenar. Estas son las dos formas en que aumenta la presión intraocular como consecuencia del glaucoma.

Todavía queda mucho por descubrir acerca del glaucoma. Está claro que la presión intraocular está relacionada con la muerte de las células ganglionares de la retina. Sin embargo, la base biológica del glaucoma y los factores que contribuyen a su progreso no son muy conocidos. Muchas personas permanecen asintomáticas hasta que la enfermedad está muy avanzada, mientras que otras tienen una presión intraocular dentro del límite normal, pero sin embargo desarrollan una neuropatía óptica glaucomatosa.

Fuente: Sensiseeds

viernes, 17 de abril de 2020

¿Puede el cannabis medicinal ayudar a los pacientes con fibrosis quística ?



La fibrosis quística es un trastorno genético grave y debilitante que reduce significativamente la esperanza de vida y la calidad de vida de quienes lo padecen. Actualmente están apareciendo pruebas del papel fundamental que el sistema endocannabinoide desempeña en este trastorno.

La fibrosis quística (FQ) es un trastorno genético que afecta a los pulmones y a otros órganos. Los síntomas incluyen dificultades para respirar y sobreproducción de esputo como resultado deinfecciones pulmonares.

Se sabe que la FQ está asociada a una proteína llamada reguladora de la conductancia transmembrana de la fibrosis quística (CFTR), cuya producción está codificada por el gen CFTR. Las personas que poseen determinados polimorfismos del nucleótido único del gen CFTR presentan una menor capacidad de regular el transporte de fluidos en los tejidos epiteliales de los pulmones, el páncreas y otros órganos, lo cual conduce al desarrollo de la propia FQ.

Investigaciones recientes indican que esta anormalidad genética ejerce sus efectos sobre el individuo a través del sistema endocannabinoide propiamente dicho.


Pérdida de grasa, fibrosis quística y el sistema endocannabinoide

La fibrosis quística (FQ) se asocia con el metabolismo anormal de los lípidos; la pérdida de grasa progresiva es un síntoma común de la enfermedad. Los pulmones y el páncreas son los órganos más afectados, lo cual habitualmente deriva en una lesión pulmonar progresiva y en un estado patológico denominado “insuficiencia pancreática”. Este estado patológico da lugar a que el páncreas sea incapaz de sintetizar enzimas en cantidades suficientes, produciéndose una absorción deficiente de los nutrientes.

Puesto que los endocannabinoides son derivados de ácidos grasos, se cree que el sistema endocannabinoide inestable observado en los pacientes de FQ puede ser un resultado de este factor.

Debido a la potencial malabsorción, los pacientes de FQ tienen unas necesidades calóricas considerablemente mayores que los no afectados por la FQ, con el fin de lograr un crecimiento y un desarrollo normales y mantener una buena salud general a lo largo de su vida. Además, los investigadores ya saben desde hace tiempo que en la FQ, la salud pulmonar está vinculada fundamentalmente al estado nutricional; así pues, el mantenimiento de una buena salud alimenticia mejora significativamente el pronóstico a largo plazo y las probabilidades de supervivencia.

Por lo tanto, la mayoría de los pacientes de FQ siguen una dieta hipercalórica específicamente diseñada con el fin de lograr un desarrollo normal y conservar la salud pulmonar. Las dietas de los pacientes de FQ deben estar controladas y vigiladas cuidadosamente, para asegurar que el paciente recibe una nutrición adecuada y, en caso de producirse una malnutrición, deben tomarse medidas inmediatas para revertirla.

En algunos casos, los estimulantes del apetito pueden ser útiles para los pacientes de FQ que padecen malnutrición, aunque en primer lugar es vital asegurarse de que la malnutrición se ha producido por una ingesta insuficiente de alimentos y una falta de apetito, más que por malabsorción. En tales casos, el tratamiento con THC podría representar una alternativa ideal, ya que estimula el apetito, al tiempo que ayuda potencialmente a controlar muchos otros síntomas de la FQ.

Fuente: sensiseeds

Incontinencia Urinaria


La incontinencia urinaria se define como una pérdida de control de la vejiga. La incontinencia puede ser el resultado de varios factores biológicos, incluyendo los músculos débiles de la vejiga y la inflamación, así como de daño nervioso asociado con enfermedades tales como la esclerosis múltiple (EM ) y enfermedad de Parkinson.

Varios ensayos clínicos recientes indican que la terapia cannabinoide podría reducir los casos de incontinencia. Escribiendo en la aplicación de la Rehabilitación revista Clinical febrero de 2003, los investigadores en el Centro de Oxford para la habilitación en el Reino Unido informaron que las dosis autoadministradas de extractos de cannabinoides de la planta mejora el control de la vejiga en comparación con el placebo en pacientes que sufren de esclerosis múltiple y lesión medular.[1]

Los investigadores en el Instituto de Neurología de Londres en un estudio piloto abierto de extractos a base de cannabis para la disfunción vesical en 15 pacientes con esclerosis múltiple avanzada. Después de la terapia cannabinoide, «las urgencias urinarias, el número y volumen de los episodios de incontinencia, frecuencia y nocturia todos disminuyeron significativamente», los investigadores determinaron . » Extractos medicinales a base de cannabis son un tratamiento seguro y eficaz para los problemas urinarios y de otro tipo en los pacientes con esclerosis múltiple avanzada.»[2]

Estos resultados fueron confirmados en 2006 en un estudio multicéntrico, controlado con placebo aleatorio con 630 pacientes administrados con dosis orales de extractos de cannabis o THC. Los investigadores informaron que los sujetos administrados extractos de cannabis experimentaron una reducción del 38 por ciento en episodios de incontinencia desde el inicio hasta el final del tratamiento, mientras que los pacientes administrados THC experimentó una reducción del 33 por ciento, lo que sugiere un «efecto clínico del cannabis en los episodios de incontinencia.[3]

Más recientemente, los datos preclínicos presentados en la reunión anual de la Asociación Americana de Urología 2006 indican que los análogos de cannabis pueden reducir la inflamación de la vejiga y la hiperactividad de vejiga en animales. [4]

A la luz de estos hallazgos , los expertos han recomendado el uso de los cannabinoides como agentes potenciales «de segunda línea» para el tratamiento de la incontinencia.[5]

REFERENCIAS
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[1] Wade et al. 2003. A preliminary controlled study to determine whether whole-plant cannabis extracts can improve intractable neurogenic symptoms. Clinical Rehabilitation 17: 21-29.

[2] Brady et al. 2004. An open label pilot study of cannabis-based extracts for bladder dysfunction in advanced multiple sclerosis. Multiple Sclerosis 10: 425-433.

[3] Freeman et al. 2006. The effect of cannabis on urge incontinence in patients with multiple sclerosis: a multicentre, randomized placebo-controlled trial. The International Urogynecology Journal 17: 636-641.

[4] University of Pittsburgh Medical Center Press Release. May 21, 2006. » Marijuana-derived drug suppresses bladder pain in animal models.»

[5] Kalsi and Fowler. 2005. Therapy insight: bladder dysfunction associated with multiple sclerosis. Nature Clinical Practice Neurology 2: 492-501.

lunes, 13 de abril de 2020

Marihuana Medicinal para la Hemofilia A



La hemofilia A es una enfermedad hereditaria en la que la sangre de una persona no coagula normalmente, lo que provoca episodios hemorrágicos prolongados. Las personas que padecen hemofilia A corren el riesgo de sufrir hemorragias espontáneas y hemorragias que no se detienen de forma natural sin tratamiento médico. La hemorragia interna y la hemorragia en las articulaciones también son comunes con la hemofilia A y provocan dolor intenso en los pacientes.

El tratamiento del dolor para la hemofilia A es limitado, ya que los analgésicos de venta libre son peligrosos para las personas con trastornos de coagulación sanguínea. La marihuana medicinal puede ser una manera efectiva de controlar el dolor de la hemofilia A sin el riesgo de complicaciones. El cannabis medicinal puede ser una excelente opción para usted o para un ser querido que vive con hemofilia A.

Los síntomas de la hemofilia A varían dependiendo de la gravedad de la enfermedad, pero típicamente incluyen:
  • Sangrado prolongado después de una lesión
  • Sangrado intenso con cortaduras o rasguños menores
  • Hemorragias nasales aleatorias
  • Sangre en las heces o en la orina
  • Moretones grandes u oscuros
  • Sangrado interno en las articulaciones o tejido muscular e hinchazón asociada
  • Dolor debido a la inflamación de las articulaciones y los músculos
  • Sangrado que comienza de nuevo después de detenerse
  • Períodos menstruales intensos
  • Sangrado espontáneo
Una persona con hemofilia A leve puede no recibir un diagnóstico hasta más tarde en la infancia, cuando experimenta una lesión que no detiene el sangrado durante un tiempo anormalmente largo. Las personas con hemofilia A severa notarán sangrado abundante y prolongado después de cualquier corte o lesión. Las extracciones dentales u otras cirugías dentales son particularmente propensas a causar sangrado prolongado en personas con hemofilia A. Una persona con hemofilia A severa también notará una mayor frecuencia de episodios de sangrado espontáneo o sangrado que ocurre sin una causa clara.

Las personas con hemofilia A grave también corren el riesgo de sufrir complicaciones si se presenta sangrado interno en el cerebro, como después de golpearse la cabeza, caerse u otro traumatismo craneal. Algunos síntomas asociados con el sangrado en el cerebro son:
  • Dolor de cabeza después de un traumatismo craneal
  • Rigidez en el cuello o la espalda
  • Mareos, debilidad o dificultad para caminar
  • Somnolencia
  • Vómitos
La marihuana medicinal no puede reemplazar los tratamientos tradicionales para la hemofilia A, debido a que la terapia de reemplazo del factor VIII es necesaria para promover la coagulación sanguínea adecuada. Sin embargo, la marihuana medicinal puede llenar efectivamente el vacío en el manejo del dolor para aquellos que sufren de hemofilia A. La marihuana medicinal también puede reducir otros efectos secundarios causados por las infusiones de factor VII. La marihuana medicinal puede proporcionar alivio por medio de:
  • Relajación de las articulaciones rígidas
  • Aliviar el dolor de las articulaciones y los músculos hinchados
  • Aliviar el dolor de cabeza
  • Controlar la fatiga de la pérdida de sangre o los tratamientos de la hemofilia
  • Aliviar las náuseas por las infusiones de factor VIII
  • Reducir la inflamación por infusiones o lesiones

Fuente: Marijuana Doctors

domingo, 12 de abril de 2020

Los 5 Principales Beneficios del Cannabis para la Diabetes

La prevalencia de la diabetes sigue creciendo en todo el mundo, y necesitamos una solución viable y urgente. La ciencia lleva tiempo investigando los efectos del cannabis sobre la prevención de la diabetes y de la obesidad, una de las principales causas de diabetes. El cannabis puede tener múltiples beneficios y aquí nos vamos a ocupar de cinco de ellos.

Diabetes es el término utilizado para referirse a un conjunto de trastornos metabólicos caracterizados por presentar concentraciones elevadas de glucosa en la sangre. La diabetes afecta a más de 400 millones de personas en todo el mundo (2014), lo que resulta en millones de muertes al año y su prevalencia va en aumento. Disponemos de pruebas sustanciales que indican que el cannabis puede ayudar a prevenir y tratar la enfermedad.



Hay 2 tipos principales de diabetes:
  • El tipo 1 se produce cuando el sistema inmunitario ataca y destruye las células beta productoras de insulina del páncreas, y es necesario administrar inyecciones de insulina. Se desconoce la causa y puede ocurrir a cualquier edad.
  • El tipo 2 se produce cuando el cuerpo no utiliza la insulina de manera efectiva. La diabetes de tipo 2 es más común que la tipo 1. Existen varias causas conocidas de la diabetes de tipo 2, de las que la genética y el estilo de vida son las más importantes. La diabetes de tipo 2 la sufren principalmente los adultos, pero cada vez se diagnostica más en niños.
1. El cannabis puede ser preventivo de la diabetes

La diabetes está relacionada con los niveles altos de insulina en ayunas y la resistencia a la insulina, así como con los niveles bajos de lipoproteínas de alta densidad (HDL-C) o colesterol bueno. En 2013, se publicaron los resultados de un estudio elaborado a lo largo de cinco años sobre los efectos del cannabis en la insulina en ayunas y en la resistencia a la insulina en el American Journal of Medicine. De los 4.657 participantes en el estudio, 2.554 habían consumido cannabis alguna vez en su vida (579 seguían consumiendo y 1.975 habían consumido en el pasado) y 2.103 no habían consumido nunca la sustancia.



Los investigadores descubrieron que los que seguían consumiendo cannabis presentaban niveles de insulina en ayunas un 16 % más bajos que los participantes que nunca habían consumido cannabis, además de tener niveles un 17 % más bajos de resistencia a la insulina y niveles más altos de HDL-C. Los participantes que habían consumido cannabis alguna vez en su vida, pero que ya no consumían, presentaron porcentajes parecidos, pero menos pronunciados, lo que indica que el efecto protector del cannabis desaparece con el tiempo.

Los investigadores también realizaron un análisis de los datos que excluían a las personas a las que se había diagnosticado diabetes. Incluso después de excluir a los diabéticos, se descubrió que los que seguían consumiendo cannabis presentaban niveles reducidos de insulina en ayunas y niveles de resistencia a la insulina, lo que indica que el cannabis puede ayudar a prevenir la aparición de la diabetes, además de controlar los síntomas en los casos diagnosticados.

2.   El cannabis disminuye la resistencia a la insulina

La resistencia a la insulina (RI) es una enfermedad que hace que las células rechacen el mecanismo normal de la insulina, una hormona producida por el páncreas y fundamental para la regulación del metabolismo de la glucosa. La RI está asociada con la diabetes de tipo 2. En la diabetes de tipo 1, el cuerpo no puede producir insulina, mientras que en el tipo 2, la producción de insulina no se ve afectada, pero las células no pueden procesarla.



Cuando las células se vuelven resistentes a la insulina, son incapaces de absorber la glucosa necesaria para proporcionarles energía, y la glucosa no utilizada se acumula en el torrente sanguíneo, lo que conduce a la hiperglucemia.

Los autores del estudio de 2013 descubrieron que los que seguían consumiendo cannabis tenían una RI media de 1,8 comparada con el 2,2 de los que habían consumido en el pasado y con el 2,5 de los que nunca habían consumido cannabis. También se averiguó que los que consumían cannabis actualmente presentaban niveles más bajos de glucosa en la sangre en comparación con los que habían consumido en el pasado y con los que no han consumido nunca. Los consumidores actuales presentaban niveles medios de glucosa en sangre de 99,7 mg/dl en comparación con 100,6 mg/dl de los consumidores pasados y con los 103,5 mg/dl de los que nunca habían consumido. Sin embargo, de momento no se ha determinado el mecanismo exacto mediante el cual los cannabinoides ejercen sus efectos sobre la RI.

3. El cannabis ayuda a prevenir la obesidad

Tanto la obesidad, como el alto índice de masa corporal (IMC) y una gran circunferencia de cintura están relacionados con el riesgo de sufrir diabetes de tipo 2. Se han realizado diversos estudios sobre la relación entre el consumo de cannabis y el IMC con resultados contradictorios. En un estudio de 2005 realizado en jóvenes adultos, se averiguó que el consumo de cannabis no se relacionaba con niveles más altos en el IMC, mientras que dos estudios importantes a nivel nacional hallaron un IMC un poco más bajo y la disminución de los niveles de obesidad en los consumidores de cannabis a pesar de consumir a diario un número de calorías superior a la media. El estudio de 2013 mencionado antes determinó que el consumo actual de cannabis se relacionaba con una circunferencia de cintura más pequeña comparada con la de los que habían consumido en el pasado o nunca.



Aunque no se ha determinado el mecanismo subyacente tras la relación compleja entre el sistema endocannabinoide, la obesidad y la diabetes, un estudio de 2012 demostró que las ratas obesas perdían una cantidad considerable de peso y experimentaban un aumento de peso del páncreas después de la exposición a extracciones de cannabis orgánico.

El aumento de peso del páncreas indica que las células beta del páncreas (que son responsables de la producción de insulina) están protegidas por la presencia de los cannabinoides. En la diabetes de tipo 1, las células beta se destruyen por medio de la respuesta autoinmune, con lo que proporcionarles protección puede ayudar a controlar la enfermedad.


4. El cannabis puede tratar la neuropatía inducida por la diabetes

Las personas que padecen diabetes suelen experimentar trastornos nerviosos como resultado de su enfermedad. El daño producido en el sistema nervioso suele afectar a las zonas periféricas, como las manos y los pies, pero puede ocurrir en cualquier órgano o zona del cuerpo. El daño puede ser asintomático, pero en muchos casos, el trastorno va acompañado de dolor, hormigueo y entumecimiento. Al igual que ocurre con muchas formas de dolor nervioso, puede resultar difícil tratar la neuropatía diabética con los analgésicos convencionales. Sin embargo, se dispone de pruebas que indican que el cannabis también puede jugar un papel aquí.



Un estudio publicado en 2009 investigó los efectos antinociceptivos (reductores del dolor) de los extractos de cannabidiol en casos de neuropatía inducida por la diabetes en ratas. Los autores descubrieron que la administración repetida de extractos de CBD «aliviaba significativamente» la alodinia mecánica (respuesta dolorosa a estímulos no dolorosos) y restauraba la percepción normal del dolor sin inducir hiperglucemia.

También se averiguó que el tratamiento protegía el hígado contra el estrés oxidativo (se cree que es un factor importante que contribuye al desarrollo de la neuropatía) y aumentaba los niveles del factor de crecimiento nervioso a niveles normales.

Sin embargo, de momento, los estudios en humanos han arrojado resultados menos positivos. También en 2009, un ensayo controlado aleatorio investigó la capacidad del spray Sativex de GW Pharmaceuticals para mejorar los síntomas de la neuropatía periférica diabética. Se administró o bien Sativex o placebo a 30 sujetos. Las puntuaciones que reflejaban la escala de dolor mejoraron considerablemente en todos los ámbitos, pero el efecto de Sativex no resultó ser significativamente mayor que el del placebo.




5. El cannabis puede tratar la retinopatía diabética

Hasta el 80 % de los pacientes con diabetes que han padecido la enfermedad durante más de una década desarrollan una complicación conocida como retinopatía diabética (DRP), en la que las células de la retina son dañadas progresivamente. Esta enfermedad es responsable de aproximadamente el 5 % de los nuevos casos de ceguera cada año en los EE. UU.



La DRP se asocia con la ruptura inducida por la glucosa de la barrera hemato-retiniana, una red de células estrechamente unidas que impiden que las sustancias no deseadas de la sangre entren en el tejido de la retina. Esta ruptura hace que el tejido neural se vea expuesto a neurotoxinas, además de aumentar la probabilidad de sangrado dentro de la retina.

Se cree que los procesos de la respuesta inmune proinflamatoria y los del estrés oxidativo desempeñan un papel fundamental en la descomposición de las células de la retina. Hay pruebas que demuestran que el cannabidiol, con su conocida capacidad para combatir tanto el estrés oxidativo como la inflamación, puede ser útil en el tratamiento de la enfermedad.

En un estudio de 2006 publicado en el American Journal of Pathology, se administró CBD a ratas diabéticas y se les realizó pruebas para determinar la tasa de muerte celular de la retina. Se demostró que el tratamiento con CBD reducía significativamente el estrés oxidativo y la neurotoxicidad, y también protegía contra la muerte celular de la retina y la ruptura de la barrera hemato-retiniana. Esto incluía reducir los niveles del factor de necrosis tumoral-α (THFα), una sustancia que se sabe que participa en la respuesta inflamatoria.

Aunque el pensamiento convencional y estereotípico sobre los consumidores de cannabis sugería que el cannabis puede tener un efecto negativo sobre el IMC, la cintura y la diabetes, la evidencia científica sugiere lo contrario. En general, se asocia a los consumidores de cannabis con un menor riesgo de diabetes y menor riesgo de obesidad, una de las principales causas de la diabetes de tipo 2.

FUENTE: sensiseeds